El anhelo de la perfección es condición humana

Autor:

Mario

Fecha:

3 noviembre, 2015

Categoría:

Australia, Reflexiones

Cuanto más nos acercamos a la perfección más frustrado se siente el ser humano. ¿Tiene entonces sentido buscarla en nuestras vidas si nunca vamos a sentir el alivio de haberla alcanzado?

Hace unos días, leíamos un artículo de John Carlin que nos hizo reflexionar profundamente sobre las frustraciones y anhelos del ser humano.
Nuestra partida, además de una forma de vivir nuevas experiencias y aprendizajes, no deja de ser, de algún modo, una búsqueda de la prosperidad más allá de la que ya conocemos, que para nosotros, paradójicamente, aun resulta insuficiente.

Y hay algo en nosotros que se siente incómodo al hacer esta reflexión, porque si nos paramos a pensar, resultaría curioso cómo para muchos ciudadanos de Latinoamérica, África, Asia u Oriente Próximo, el nivel de prosperidad y de calidad de vida de nuestro país o de cualquier otro europeo, debe resultarles del todo suficiente.

Aun así, no podemos sino reflejar un poco ese sentimiento en nosotros cuando miramos hacia Australia, ese gran país en el que, según Carlin, sus ciudadanos han llegado a tal resolución de los problemas de la vida que lo único que puede obsesionarles ya es evitar la muerte.

A lo mejor la búsqueda de la perfección es lo que nos hace tomar las grandes decisiones o simplemente es un estado de continuo intento de aplacar la incertidumbre.

Pero, ¿qué es la perfección? A lo mejor lo que ahora admiramos como perfecto modelo de vida, seguramente si llegáramos a conseguirlo tampoco sería suficiente.

La frustración del ser humano es inherente e insaciable y es lo que nos sumerge en esa ruleta interminable de deseo por lo que no se posee. Esto puede generar un estado de ansiedad; un círculo vicioso en el que no podemos sino sentirnos malogrados. Pero si somos capaces de llevarlo al terreno positivo de las cosas, a lo mejor es lo que nos hace dar pasos que de otra manera no daríamos y vivir experiencias que de otra modo nunca nos plantearíamos realizar.

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Y probablemente entremos en ese bucle infinito toda nuestra vida, ¿quién sabe? Pues entonces aprovechemos esa condición tan humana para experimentar todo aquello que podamos, pero sobre todo nunca subestimemos lo conocido, lo que ya poseemos, lo habitual; porque al fin y al cabo acaba siendo nuestro refugio más preciado y dónde más protegidos nos sentimos.

Y es que, aunque nos vayamos, sabemos el valor que posee la vieja Europa y su desorden. A lo mejor cuando llevemos un tiempo allí, cansados de ver su perfección, anhelamos ese desorden, a este país tan nuestro y con nuestro caos tan personal, sí; pero también, no lo olvidemos, un país donde hay más días soleados que grises, donde la incertidumbre y precariedad laboral son lo que te hace luchar más fuerte y más convencido por un futuro mejor, un país donde aún nos quedan muchas más cosas que a los australianos por las que preocuparnos pero en el cual difícilmente creo que pueda ser superada la alegría y calidez de su gente.

Y sabemos que cuando llegue ese momento sentiremos el alivio que produce lo conocido y esa sensación de que en casa no se está como en ningún sitio.

Os dejamos el artículo de John Carlin que nos inspiró en esta reflexión a pocos días de marchar a nuestro destino.

2 comentarios en “El anhelo de la perfección es condición humana”

  1. Juan Rodriguez dice:

    Estoy seguro de que leyéndoos, os va todo genial allí. Mucho ánimo Tere 🙂

    1. Nuestro Mundo Patas Arriba dice:

      Muchísimas gracias Juan! Gracias por leernos y por tus ánimos. Un beso 😉

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