Ruta por el Outback australiano

Autor:

Teresa

Fecha:

4 mayo, 2016

Categoría:

Australia, Rutas

Cientos de kilómetros en la más absoluta nada, maltrechas carreteras que atravesaban grandes ranchos, pintorescos pueblos y canguros, muchos canguros.

Siempre habíamos sentido curiosidad por cómo serían los paisajes alejados de las tan verdes costas australianas y cómo sería la gente que vive por allí, tan aislada de los centros urbanos, así que en cuanto juntamos unos días libres nos aventuramos hacia el interior de Australia o “Outback”, como aquí se le conoce.

Antes de comenzar la aventura sentíamos algo de incertidumbre por lo que nos encontraríamos, pues sabíamos que nos esperaban carreteras interminables en las que cada estación de gasolina está muy alejada de la siguiente y un clima árido y oscilante que puede cambiar rápidamente del calor más agobiante al frío más gélido.

Antes de comenzar un viaje por el desierto es importante proveerse de suficiente comida y agua ante cualquier incidente que pudiera pasar y planear detenidamente las paradas en las que descansar, dormir y repostar gasolina.

Nuestra ruta se centraba en un objetivo, llegar a Yowah, un pequeño pueblecito conocido por su actividad minera para la extracción de lo que se conoce como ópalos; unas pequeñas piedras en cuyo interior albergan colores de lo más pintoresco, fruto de la riqueza de minerales que posee la tierra y de un proceso largo de cristalización de dos minerales pertenecientes al cuarzo causantes del brillo y colorido de las mismas.

Aquí os dejamos un mapa de la ruta que seguimos y os contamos todo lo que vimos por el camino hasta allí.

mapa-ruta-opalos-yowah

La Ruta hacia el Outback

Si partes desde Gold Coast, pasar por Brisbane es obligado para acceder al interior de Australia ya que desde allí parten casi la totalidad de carreras al ser la capital del estado.

Una vez pasado Brisbane nos pusimos rumbo a Toowoomba, una pequeña ciudad en las montañas que a pesar de estar ya alejada de la costa posee un tamaño importante. El paisaje aún era verde en las montañas y fue al abandonarlo cuando empezamos a ver las famosas granjas australianas del interior.

Pasamos por Oakey y Bowenwille, pequeños asentamintos que solo constaban de una gasolinera, un motel y alguna casa, hasta que finalmente llegamos a Dalby, donde realizamos la primera parada tras 269km. A partir de aquí fue cuando empezamos a incomunicarnos, la radio no sintonizaba ninguna emisora y los móviles se quedaron sin cobertura.
Estos pueblos se asientan en los cruces de las carreteras principales con una gasolinera, un bar/hotel y una pequeña capilla. Imaginamos que será el nexo de unión entre todos los agricultores y ganaderos de la zona.
Aun así era fácil seguir el camino hacia nuestro destino, seguir la Ruta 49.

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Dirección a Moonie empezamos hacernos una idea de cómo iba a ser nuestro viaje; largas carreteras rectas y llanas que solo daban paso a granjas de algodón y ranchos en las que canguros, avestruces, cabras y vacas aparecían en mitad de la carretera cada 500 metros.

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Rumbo hacia Saint George empezamos a ver la tierra rojiza que tanto andábamos buscando acompañada de algún que otro cactus. 189km después llegamos, era pequeño pero parecía contar con todos los servicios públicos básicos. Incluso a la vuelta hicimos noche allí en uno de sus Caravan Park. Además concidió que estaban celebrando la feria anual por lo que había mucho ambiente en la zona.

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Definitivamente a partir de aquí fue cuando empezamos a sentir lo que realmente era viajar hacia el Outback.

Resulta inconcebible para nuestra mente urbanita ver que existe gente viviendo tan aislada de los centros urbanos, en lugares remotos y tan desprovistos de recursos después de experimentarlo por unos días .

Con el depósito de gasolina rebosando (siempre intentábamos que estuviese lo más lleno posible) nos lanzamos hacia el siguiente pueblo, Cunnamulla, a 294km. Solo las ganas de llegar y la ilusión por el viaje hacen más llevadero los kilómetros que tienes por delante porque prácticamente no hay nada, solo canguros y emús al borde de la carretera o algún que otro dingo, cuervos y buitres buscando algo de carroña.

Finalmente llegamos a Cunnamulla. La primera impresión la verdad que no fue demasiado buena. Parecía un pueblo fantasma, no se veía a nadie por sus calles y el silencio se hacía dueño del ambiente a tan solo las 4 de la tarde. No era un pueblo demasiado viejo pero si que se le notaba decadente. Locales cerrados hace años con maderas atravesando sus puertas, calles polvorientas y los pocos habitantes con los que nos cruzábamos, aun saludándonos afablemente, no dejaban de mirarnos de forma extraña

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Solo nos quedaban 132km para llegar a nuestro destino, pero antes teníamos que pasar por Eulo, aun más pequeño que los demás y más lúgubre que el anterior. Aquí ya vendían ópalos, pero queríamos ir al la fuente, al mismísimo origen. A partir de entonces la carretera, que ya desde Saint George había empeorado bastante, pasó a ser de un solo sentido y de grava en vez de asfalto.

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Eran las últimas horas del día cuando tras 998km llegamos a Yowah, el pueblo de los ópalos. No tenía nada que ver con lo que habíamos imaginado, no podía ser más pintoresco y decadente. Pronto subiremos un post hablando sobre este pueblo dedicado a la minería y que vive en caravanas y contenedores de camiones.

portada-outback

Poder experimentar y ver un paisaje tan virgen y diferente a todo lo que hayamos podido ver antes y envolverte en esa serenidad hicieron que mereciera la pena el viaje.

Hicimos noche en el único caravan park que hay y al día siguiente tras ver los ópalos, como los extraen y los pulen, dimos media vuelta y fuimos parando y disfrutando un poco más del viaje.

Las Carreteras

A medida que nos introdujimos en el Outback las carreteras comenzaron a bajar en calidad. Hasta Saint George son de doble sentido, bien señalizadas, pero a partir de entonces en algunos tramos no están bien diferenciados. Desde Eulo a Yowah nos encontramos con una carretera de un solo carril y algo destartalado.

Prácticamente durante todo el recorrido, con lo único que nos cruzamos son caravanas de gente que estaban haciendo lo mismo que nosotros, rancheras de los ganaderos y camiones sorprendentemente grandes que llevan las provisiones necesarias a todos estos municipios. Ya lo indican en las señales, camiones de hasta 53 metros de largo y todos ellos provistos de unas poderosas defensas.

Conforme te adentras en el Outback las carreteras van tornando en más deficitarias, hasta que se acaban convirtiendo el caminos de polvorienta tierra rojiza.

A unos 300km de la costa empezamos a ver muchos cadáveres de canguros y emús, sobre todo a partir de Saint George, y es que desde el atardecer, cuando salen a comer, muchos cruzan la carrera en el momento más inapropiado. Perfectamente pudimos ver más de 100 cadáveres, en algunos tramos había 20 juntos, como si hubieran atropellado a una manada. Ese es el motivo por el que los camiones y las rancheras de los ganaderos tiene unas poderosas defensas y así evitar daños en sus vehículos. Es una pena, pero es así. A la vuelta, que salimos muy temprano, tuvimos que parar detenernos en 3 ocasiones para no tener un accidente.

Canguro-Yowah

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Hay que ir con los ojos bien abiertos, seguramente los camiones ni se inmutan cuando atropellan algún animal pero un turismo normal puede tener un desenlace bastante serio.

Conclusión

Cuanto más adentro, peores carreteras, gasolina más cara, menos cobertura y radio, peores moteles y caravan park, más mosquitos, moscas y canguros y por supuesto vegetación más seca.

Hablábamos entre nosotros sobre si recomendaríamos el viaje y es difícil hacerlo, quizá es un destino que está muy lejos y no merezca la pena si no se está dispuesto hacer el sacrificio de buscar la nada, de perderse entre pueblos casi deshabitados y viajar simplemente por el placer de hacerlo.

Para nosotros ha sido una gran experiencia y si tuviésemos tiempo, sin duda iríamos aún más lejos.

Un comentario en “Ruta por el Outback australiano”

  1. Smithg876 dice:

    I loved your blog article. Really Cool. ekefdagbkcgbbkcg

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