Por qué tomarse un año sabático es una buena decisón

Autor:

Mario

Fecha:

2 junio, 2016

Categoría:

Reflexiones

Un año sabático no significa estar todo el día tirado en el sofá viendo la tele, sino cambiar todo lo que hasta ahora era conocido y tomarte un tiempo para pensar qué caminos tomar.

Prácticamente desde que nacemos seguimos un camino preestablecido sin pararnos a pensar si realmente es lo que queremos. Nos adaptamos al sistema en el que hemos nacido, lo perpetuamos y aceptamos las reglas hasta que pasamos el testigo a nuestros hijos. La inestabilidad por la que, cada vez más, se caracteriza nuestra sociedad ha sembrado el germen en la mente de las generaciones más jóvenes que ya no están dispuestos a que les cuenten su vida.

Y de ahí nos surge una primera reivindicación que para nosotros ha resultado clave en nuestras vidas. Y es la de tomarse un año sabático.
Siendo sinceros, salvo las pocas personas que desde que nacieron saben a qué quieren dedicar el resto de sus vidas por vocación, el común de los mortales salimos del instituto hechos una masa de nervios buscando en internet qué profesiones son las que más salida tienen, cuáles tienes un sustancioso sueldo e incluso qué carreras tiene la universidad en la que están nuestros amigos para estudiar en la misma ciudad. Terminamos la carrera y el master y con un poco de suerte acabamos haciendo unas prácticas en las que trabajamos muy duro con la esperanza de que se nos ofrezca un puesto en plantilla por unos pocos euros más. Y de repente, te ves formando parte de todo ese engranaje en el que probablemente, si todo va según lo establecido, te quedan 40 años de tu vida dedicados a la misma tarea.

Tomar una decisión así no resulta fácil. Pero si sabes desprenderte del qué dirán y te centras en llevar a cabo aquello que solo tú de verdad deseas, acabarás haciéndolo.

Con esto no queremos decir que haya que abandonar todo o que te dediques a vivir de las rentas. Lo que queremos decir es que explores nuevos horizontes, que te retes a ti mismo, que te pongas en situaciones en las que nunca hubieras pensado que serías capaz de salir adelante y sientas la satisfacción cuando veas que lo has conseguido. Que no hace falta que dejes tu trabajo; que puedes trabajar en otros países, en otros idiomas, incluso en otros trabajos que no sean el tuyo. Que ya tendrás tiempo de retomar tu trabajo de toda la vida.

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La importancia de tomarse un año sabático.

La idea primera que se viene a la cabeza cuando oímos hablar de este término es que se trata de un año en el que dedicarse a no hacer nada y eso no es así sino todo lo contrario. Probáblemente sea más eficiente vivir un año así que tres con la vida que siempre tuviste.
No se trata de desperdiciar el tiempo sino de maximizarlo, de poder aprovechar todo el que se tiene para dedicarlo a un proyecto personal, para meditar, conocerse a uno mismo y otros puntos de vista o para pensar en como seguir adelante sin estar sometido a plazos.

Es algo que todo el mundo debería de hacer, sin excepción, y no solo una vez en la vida.

No se trata de buscar la libertad y la felicidad eterna, si no de conocer lo que está pasando a alrededor de nuestra vida, comprenderlo y actuar en consecuencia para convertirnos en quienes realmente queremos ser. Sin mucho misticismo, es para pensar mientras se recupera el tiempo perdido y dedicarlo a uno mismo, a aprovechar las oportunidades que uno quiere y realmente considera que son para él y no aquellas que la sociedad te empuja a tomar.

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En mi caso.

Yo seguí a pies juntillas el camino que se me dictó. Acabé bachiller, la carrera, y mientras hacía un Master comencé a trabajar. 3 años después me di cuenta de que siempre había hecho lo que era correcto, lo que tocaba por inercia en ese momento y nunca lo que había querido. Siempre había tenido prisa por trabajar, sin percatarme de todos los que me quedaban por delante. Por eso me planté y decidí tomarme un tiempo para perseguir lo que realmente me fascinaba.

Lo que más he valorado de la universidad es la confluencia con otros, que no saben donde van y están tan perdidos como tú pero que tienen otros puntos de vista en torno a absolutamente todo. En cuanto sales de tu casa empiezas a ver que hay más colores que los primarios y que el mundo es mucho más grande de lo que pensabas.

Ahora está pasando de nuevo, pero a lo grande. Gente de todo el mundo con una historia única, singulares estilos de vida que te enseñan puntos de vista que ni imaginabas. Trotamundos, estudiantes, buscavidas y viajeros, todos perdiéndose en la inmensidad del mundo o buscando su sitio en él. Todo esto va calando e inevitablemente formando parte de ti, y sin darte cuenta empiezas a pensar con argumentos que hasta desconocías.

En muchos países tomarse un año sabático y vivir en otro país es muy típico antes de orientar tu vida. Dicen que abre tu mente, te enseña a ser más independiente y empático, a la vez que vives una experiencia única.
Es mucho más que eso; es empezar a ser tu mismo, empezar de cero en un mundo en el que no te tocaba vivir.

Es romper con tu tendencia de vida, salirte del camino por un tiempo y escoger cual seguir. También es equivocarte y aprender de ello.

Nunca va a ser el momento idóneo, así que ese momento es ahora.

Creo que este viaje debí haberlo emprendido antes, sin embargo no descarto otros similares en un futuro.

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