Viajar es crecer de nuevo

Autor:

Mario

Fecha:

2 diciembre, 2015

Categoría:

Australia, Reflexiones

Viajar te demuestra que el mundo no es tuyo, que las banderas están sobrevaloradas y que queda mucho, pero mucho que conocer en esta vida.

No hace ni tres semanas desde que pusimos pie en estas tierras y ya nos parece un mundo de todo lo que hemos hecho. Suele decirse que cuando uno está a gusto el tiempo pasa deprisa, pero lo cierto es que para nosotros, ahora mismo, todo está pasando muy despacio. No sabemos si es por la intensidad de cada momento, por la tranquilidad y seguridad australiana o porque apenas dormimos para que nos dé tiempo hacer de todo, pero el caso es que sentimos que estamos aprovechando cada segundo de esta experiencia.

Cada día aquí nos evidencia aun más que estábamos en lo cierto.

No existen las nacionalidades, los orgullos patrios ni los prejuicios entre los viajeros.

No llevamos ni un mes fuera de casa y ya hemos conocido personas de unas 20 nacionalidades distintas y de ninguna de ellas hemos percibido el más mínimo atisbo de racismo por haber nacido en un país distinto del suyo; todo lo contrario, la amabilidad y la ayuda es la respuesta.

De las conversaciones surgen las curiosidades por otras costumbres. Es apasionante conocer otros hábitos, otros modos de vivir y de hacer las cosas. Y experimentarlo como el actor secundario de la historia, sin que tu cultura o tu ambiente sea el predominante. Tratando de percibir cómo es la vida lejos de tu confort.

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No se si resaltamos esto por que en España sí que hemos visto ese racismo casero que solo aparece cuando conviene o que se aprovecha para excusar el tono concreto de algún discurso despectivo, que al final lo único que denota es la ignorancia y la debilidad del desconocimiento.

El racismo existe y proviene de la más absoluta ignorancia.

Se ha repetido hasta la saciedad; pero es que es que algo que se hace tan evidente cuando lo vives que es digno de ser repetido, VIAJAR ABRE LA MENTE y con ello el alma. No hace falta irse al otro lado del mundo para darse cuenta de esto, es más, a muchos les parecerá una obviedad, pero este post no va dirigido a ellos, si no aquellos que aun declarándose tolerantes en público, en su interior guardan odio y recelo por los que no son de su tierra, no tienen la misma orientación sexual, tienen una cultura distinta o simplemente son diferentes.

El trozo de tierra en el que vives no es tuyo, nunca lo ha sido ni lo será. Es solo una condición inherente al ser humano y a su materialidad.

Viajar es la mejor forma de quitarse los prejuicios que socialmente se inculcan para hacernos creer que todo lo que le rodea a uno es lo mejor; tu barrio, tu pueblo, tu ciudad, tu país, tu lengua, tu equipo de futbol, tu estilo musical, tu clima… presumimos hasta de lo que tenemos aun siendo conscientes de que no nos representan y que solo contamina la verdadera esencia de lo que somos.

[anotacion titulo=”We are star stuff” parrafo=”which has taken its destiny into its own hands.” autor=”Carl Sagan”]

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